
Una vez consolidado, y con numerosos rivales directos en la emisión de vídeos online, además de la batalla con las cinematográficas y las televisiones por los derechos de emisión, YouTube está reorientando su estrategia para seguir manteniendo sus audiencias, captando adeptos y asegurándose su gran baza: es el primer destino de los vídeos de creación propia.
Y con el propósito de querer recuperar el espíritu 2.0 que le dio la popularidad, han decidido crear un concurso y premiar en siete categorías no profesionales los videos de sus usuarios: el más inspirado, la comedia más divertida o el “más adorable hecho nunca” entre ellos. El viernes se cerró el plazo, y hoy se han hecho públicos los premiados.
Os dejo con el premiado por el “Vídeo más Adorable”, un vídeo que conocí hace tiempo y me encantó: la historia de un Kiwi que quiere volar…










ohhh… sí que es adorable