Es verdad que el pabellón de Japón merece una mención aparte, y es que era una experiencia que realmente es difícil de transmitir vía texto o inclusive fotografías, pero lo intentaré.
En un impoluto espacio completamente blanco –las paredes cuatro mamparas el techo y el suelo–perfectamente iluminado, al ingresar en los pocos segundos que tardas en acostumbrarte a tanta blancura, ante ti se dibujan (literalmente) la intervención de Junya Ishigami (1974).
La intención es rotunda, contundente: un espacio completamente blanco, una sola intervención, un solo artista, una exquisitez impresionante.
Este joven arquitecto japonés que es uno de los que hacen los soberbios dibujos a mano alzada de SANAA, en todo el espacio a diversas escalas hay dibujados toda una serie de proyectos en los que la vegetación es la protagonista, proyectos de casas, barrios e inclusive ciudades, todos ellos dibujados laboriosamente a lápiz sobre las paredes, y quiero decir todas las paredes del suelo al techo (unos 5mts de altura)
Las fotografías no hacen justicia al laborioso trabajo del sr, Junya la escala y la delicadeza de los dibujos no permite capturarlos en una instantánea pero el efecto es realmente arrebatador.
Para ser justos hay que decir que como complemento a la exposición, había unos invernaderos construidos en los jardines del pabellón, pero estaba cayendo una gran tormenta cuando salí del pabellon y no los pude ver.











horrible tema del blog!
junya for president!!
el edifico ese de kanawata (mais o menos) es la pera
Madre! que currelo..a estos japos se les va la pinza.
Entiendase que esto lo digo desde el cariño.. Asi visto (en foto) no impresiona mucho..todo blanco y con dibujos sobre las paredes. ¿Por que?