No soy muy partidario, ni nunca lo he sido de decir a la gente lo que tiene que hacer, bien me lo decí­a un profesor de inglés que tení­a allá por mi adolescencia: “no hay cosa mas buena y más sana que cada quien haga lo que le dé su chingada gana”

Este blog como consecuencia, nunca se ha jactado de establecer una vertiente de crí­tica de arquitectura en su contenido, nada más alejado de la realidad. Y lo he dejado claro en varias ocasiones.

El modelo de este blog ha sido hasta ahora, y lo seguirá siendo, hasta que me parezca oportuno, el de acercar a mi apreciado lector a situaciones relacionadas con la arquitectura que reflejan, de alguna manera, condiciones interesantes desde mi punto de vista en relación a los procesos creativos y potencial para ser objeto de atención, de manera que alguien con intereses o aspiraciones similares puede apreciar y usar; y no una actitud de dogmatismo condescendiente en donde se dice qué está bien y qué está mal, cómo debes mirar o lo que tienes que pensar, considero que tu, mi apreciado lector, tienes la capacidad suficiente para poder establecer relaciones, criticas y juicios por tí­ mismo.

Yo respeto mucho la crí­tica y por la misma razón no me pasa por la cabeza el intentar hacer un sucedáneo de lo mismo, me parece que practicar la crí­tica de la arquitectura seria, requiere de una serie de capacidades de las que, sin ninguna vergüenza me atrevo a decir, personalmente carezco. Para hacer las cosas mal o mediocres prefiero no hacerlas, ya soy yo lo suficientemente crí­tico para dilucidar mis carencias.

No hay que ser muy inteligente para darse cuenta que un medio como el blog lleva implicito el posicionamiento de la pluma (o en este caso el teclado de quien lo suscribe). Este blog no pretende ser más que un escaparate de situaciones que personalmente me interesan, y el descabezar al prójimo no es una de ellas, Requiere en sí­ misma esa labor de edición, un posicionamiento ante los contenidos que dependerá del autor la seriedad, rigor o dirección que quiera darle. A fin de cuentas ya lo dice el sabio y conocido refrán cibernético “el blog es mio y me lo follo cuando quiera”. En ningún sitio está escrito que los blogs de arquitectura deban necesariamente hacer critica, de hecho la arquitectura en su acepción fundamentalista me interesa bastante poco, como bien dá fe y prueba este documento digital denominado blog.

El que exista la web como medio de expresión dá cabida a un pluralismo sin precedentes, no hay que ser amigo de tal o hijo de cual para poder acceder a exponer lo que te interese en un foro abierto y plural que al fin y al cabo, el lector decide qué es lo que le interesa consumir. (no olvidemos que la red es tan plural que dá cabida inclusive a gente como estos incipientes crí­ticos a quienes quizá les falta un hervor o dos)

Crí­ticos imberbes que en multiples ocasiones se rasgan las vestiduras por la falta de crí­tica arquitectónica en la web, no habrás pensado que quizá existe un medio para cada cosa?, quizá la web no sea el medio adecuado para hacerlo ”“cuando fué la última vez que leí­ste una buena crí­tica de arquitectura en un dibujo animado o quizá en la caja de los cereales, o en un diario digital? o me pregunto yo porqué hay tan pocos tratados de la arquitectura en los blogs?.

Chavales dejar que siga la fiesta en paz y colocarse sus rasgadas vestiduras again, que confunden critica con quejumbrismo, te quejas que no hay crí­tica en la web, pero no te confundas y creas que tu queja lagrimosa es obra de un critico.

* El nombre de la sección mi estimado lector, se lo birlé a una fugaz columna que risto mejide tuvo en el decepcionante diario gratuito ADN. Y no se lo robo por ladrón sino porque ilustra perfectamente lo que necesito ilustrar.



UPDATE (20/10/09 11.22) INTRODUCCION RETROSPECTIVA:

La visión de éste que dirige el blog, ha sido siempre la de dar una visión optimista (que no colorista) de la realidad, la realidad existe y hay mucha mierda por alli, sin embargo a mi me interesa retratar esas cosas maravillosas que me emocionan y que me hacen pensar que vivimos la mejor época de la historia.

Sí­, en un blog se puede hacer crí­tica y escribir tratados y dogmatismos, y no dejar tí­tere con cabeza, y retratar lo patética que es nuestra realidad, y quejarse amargamente de lo duro que es el mundo, pero yo, como Barleby: he decidido no hacerlo.
Si alguien quiere hacerlo en su sitio pues que lo haga, lo que no se puede es exigir o decirle a la gente qué es lo que tiene que hacer o reclamarle por no hacerlo.

Sinceramente creo que la vida está llena de cosas que están de puta madre y yo quiero rodearme sólo de esas cosas, documentarlas y de paso compartirlas contigo si tú quieres.