Hay vida después de Ikea. Christian Schallert nos trae este vídeo con un “recorrido” por su apartamento de 24 metros cuadrados, intervenido por la arquitecta Barbara Appolloni, transformándolo en un espacio siempre activo.

El proyecto gira en torno a un vacío al centro sobre el que se extienden las diversas actividades con un programa básico para una vivienda. Un minimalisto purista, vamos -sin nada de muros blancos ni jardines zen-. Todas las funciones se mimetizan dentro del módulo de madera en el que con presionar cada puerta se van descubriendo aspectos que abrigan las urgencias del día a día y dándole al medio una mutabilidad continua donde, al más puro estilo proverbial, el cambio es la única constante (bueno, eso, y el cubo de la regadera). Y lo mejor; todo está al alcance de la mano. Desde tu cama. Literalmente.

Otro vídeo (ahora en español) después del brinco con la arquitecta Barbara Appolloni.

¡Gracias Luis Othon!