En España nos hemos dormido. Por un lado, los aparejadores fueron evolucionando y ocupando labores clave del proceso constructivo. Por otro, los ingenieros también espabilaron y fueron extendiendo sus competencias. Por si este estrangulamiento fuera poco, surgieron los project manager, cuya función principal era controlar a los arquitectos. Sinceramente, en una sociedad donde solo cuenta el resultado económico y donde las viviendas, escuelas y hospitales se han convertido en mera mercancía que sale a la venta

El arquitecto ha muerto-Opinión-El Periódico