El Réquiem fue la última obra que escribió Mozart, y que no llegó a acabar. Aunque fue fruto de un encargo, se cuenta que la obsesión por la muerte y la sensibilidad del músico le llevaron a hacer creer que esa pieza sería la última que escribiría, y que pudo habérsela dedicado a él mismo.
En este blog se recogen las últimas obras de algunos artistas, de los que traemos algunos ejemplos:
Keith Haring (1958-1990). Unfinished painting, 1989.
Jean-Michel Basquiat (1960–1988). Riding with Death, 1988.
¿Fue Basquiat consciente de la obra que estaba creando, de que estaba “cabalgando con la muerte” cuando poco después sufrió la sobredosis de heroína que le mató?
Edvard Munch (1863-1944). Self-Portrait with Pastel Stick, 1943.
Paul Thek (1933-1988). Dust, 1988.
Paul Thek tenía el virus del SIDA, enfermedad que le llevó a la muerte. “Polvo” es el nombre de su última obra.
Alberto Giacometti (1901–1966). Bust of a Man, plaster, 1965
Cuando Giacometti salió de París el 5 de diciembre de 1965, su hermano Diego se ofreció a hacer un molde de la escultura con el fin de realizar la pieza en bronce. ”No”, le dijo Alberto, ”no está terminado todavía. Tengo que trabajar un poco más sobre ella. ”
Piet Mondrian (1872–1944). Victory Boogie Woogie, 1944.
“Tres días antes de ser llevado al hospital, Mondrian había comenzado una revisión drástica de su última pintura, que estaba prácticamente lista para la exposición y a la que ya había dado más de nueve meses de trabajo constante.”-Art Crónica de 1944.
Felix Gonzalez-Torres (1957–1996). No title, 1995. Billboard image.
Felix fue otro que sucumbió ante las garras del SIDA. Esta foto cobra entonces el valor de lo que enseña, una libertad anhelada, en medio del vacío, de lo indeterminado.
Marcel Duchamp (1887–1968). Cheminée anaglyphe, 1968. A 3D stereoscopic (anaglyph) drawing of a chimney.
Una historia sobre esta chimenea, aquí.
Gordon Matta-Clark (1943–1978). Immunes Versus Cancer, 1978.
Sobrecogedora visión de la lucha interior que mantenía su cuerpo (su páncreas) y el cáncer que le mató.
Mark Rothko (1903–1970). Untitled, 1970.
Rothko volvió a usar el color para sus últimas tres obras, después de dos años de pinturas en negros, marrones y grises.
Imaginamos que en la mayoría de los casos, el artista no es consciente que está realizando la última de sus obras, la obra final, y sin embargo, a veces se percibe la intención del fin, del cierre de un ciclo, la aceptación de lo inminente.
El blog pertenece al crítico norteamericano Jason Foumberg.




















Se está hablando de personas que, de alguna manera u otra, intuyeron su final: sida, sobredosis, cáncer de páncreas, por lo que si, a la postre, fue su última obra, al igual que Mozart, pero la pregunta es ¿decidieron legar “su última obra” o fue su subconsciente quien creaba? ahí está la cuestión, ¿voluntario o primario?