
El Institut de Cultura de Barcelona, ha decidido echar el cerrojo al proyecto que el Comisario General Ramón Prat venía desarrollando desde 2006, para convertir el edificio sede del DHUB (apodado la grapadora) es un museo más a la usanza “tradicional”, albergando las colecciones del Museu de les Arts Decoratives, el Gabinet de les arts Grafiques y el Museu Textil, debido a un recorte importante de presupuesto.
“Mi modelo era construir un equipamiento estratégico, estimular el mundo del diseño con diseñadores, empresas, y escuelas y eso pasa por un modelo muy participativo público-privado y por la construcción de una red de relaciones locales e internacionales”
El cambio de rumbo del DHUB provoca la salida de su comisario
El edificio prácticamente terminado, será abierto a final de ao. El ayuntamiento no renovará el contrato de Prat, ni nombrará a un sustituto para su puesto, que desaparece. Una lástima y una gran oportunidad perdida para la ciudad condal.










Días grises para la creatividad y la imaginación. Derechona española o catalana, da igual. Entornos casposos para la cultura clónica. Ramón hablaba de modelo participativo, de estímulo, de red de relaciones. ¿Entienden estos señores de CiU este lenguaje?