El Festival de Arquitecturas Vivas en Montpellier, Francia, tuvo su séptima edición este año a principios de julio. Elegidos a través de concurso, once equipos participaron con proyectos efímeros en los patios del centro histórico de la ciudad, permitiendo un diálogo entre arquitectura contemporánea y estos sitios de caracter patrimonial.
Dos de estos equipos crearon, más que un objeto terminado, un proyecto lúdico que incita a la desobediencia y a intervenir la obra, como “Ne dérangez pas mes cercles!” de Julie Biron, quien genera una doble superficie para el piso del patio a través de la cual es necesario navegar para llegar del otro lado; o la de “Tournaround” de Erik Herrera, Aina Bigorra y Cristina Bestraten, que propone unos girasoles que no giran por si mismos sino a través de la acción de las personas sobre ellos, creando conciencia del paso de la luz y de los reflejos sobre los muros, y así, tocando el límite del espacio con un trocito de sol, podemos imaginarnos campos de girasoles convertidos en objetos, a través de una interveción efímera.





fotografías http://festivaldesarchitecturesvives.com/









